Ventajas e inconvenientes del renting

Al tratar los inconvenientes del renting es necesario precisar que tanto el leasing como el renting se tratan de dos modalidades de alquiler de vehículos, así como equipos y bienes inmobiliarios y ambos son negocios que pueden llegar a ser muy rentables para las pymes y los autónomos dada su accesibilidad ya que permiten reducir impuestos y tenerlos sin mantener obligaciones por insolvencias.

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Regularización de arrendamientos

Comparando a ambas modalidades se tiene que el leasing desde el punto fiscal se trata de un sistema de financiación que se encuentra regulado por la Ley 26/1988 con la opción resaltante de poder comprar el bien arrendado luego de finalizar el contrato. Mientras, que el renting igualmente es un sistema de arrendamiento que no tiene regulaciones por la ley.

En ese sentido, el leasing constituye un contrato que incluye la opción de compra dado que es un pacto entre la empresa y el cliente, donde el cliente disfruta de un bien y cancela una cuota mensual que se pacta entre las partes. Por lo general, la duración de este contrato es de dos años sin que pueda renovarse y al finalizar ese lapso el arrendatario tiene la posibilidad de pagarlo con una cuota de valor descontado de los pagos.

También, el cliente tiene la opción de devolver el bien alquilado al finalizar el contrato de arrendamiento o renovar el contrato bien sea por el bien alquilado inicialmente o por otro nuevo. Este tipo de contratos de leasing se efectúan por medio de entidades bancarias comerciales como bancos de inversión, empresas financieras o compañías de leasing.

Dichas entidades prestan el servicio con condiciones como que los intereses, cobrado en las cuotas previstas de arrendamiento y también de la garantía de cobro del mismo que constituye el bien, no puede ser propiedad del cliente hasta que se formalice la opción de compra y se cancele el valor residual.

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Inconvenientes del servicio de alquiler

El renting es un contrato que se realiza a largo plazo entre la empresa y el cliente de manera directa y el arrendatario disfruta de un bien, simplemente cancelando una cuota mensual que se conviene entre las partes. Es un contrato que se formaliza con la empresa que ofrece el servicio del alquiler y no tiene necesidad de una entidad bancaria que intermedie para su formalización.

Son contratos donde se recogen las condiciones del arrendamiento y la finalización del mismo, es casi siempre por dos años y con la posibilidad de su renovación de otros dos años. De la misma manera, es posible arrendar el mismo bien o cambiarlo por otro. Sin embargo, el mayor inconveniente de este tipo de contratos es que no se tiene contemplada la opción de compra del bien arrendado.

Los contratos de leasing también tienen ciertos inconvenientes, como que estos contratos tienen intereses más altos y son transmitidos todos los derechos y obligaciones del contrato derivados de la propiedad del bien de parte de la empresa y el arrendatario debe hacerle frente a todos los gastos que sean derivados de su utilización durante el contrato, como impuestos, seguros y gastos de manteniendo.

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